Columbia, MD (07 mayo, 2025) - El concreto es el material más utilizado del mundo después del agua. Da forma a nuestras ciudades, nuestra infraestructura y nuestras viviendas, pero conlleva un impacto ambiental significativo.
¿Es sostenible el concreto?
La producción de concreto es responsable de más del 7% de las emisiones globales anuales de CO₂ de origen humano. De ese total, alrededor del 90% proviene del cemento Portland, el agente aglutinante que le da resistencia al concreto. Reducir la huella de carbono del concreto es una prioridad en la lucha contra el cambio climático. Afortunadamente, existen estrategias viables, desde sustituir parcialmente el cemento Portland hasta rediseñar cómo usamos el concreto en la construcción para lograr resultados más sostenibles.
¿Por qué el cemento Portland es el principal problema?
El cemento Portland, ingrediente fundamental del concreto, tiene una producción altamente intensiva en carbono. Las emisiones provienen principalmente de dos fuentes:
Combustión de combustibles fósiles: para fabricar cemento, es necesario calentar la piedra caliza a más de 1400 °C, proceso que habitualmente requiere carbón, gas natural u otras fuentes fósiles.
Calcinación de la caliza: reacción química en la que la piedra caliza (CaCO₃) se convierte en cal (CaO), liberando CO₂ como subproducto.
Dado que el cemento Portland es el mayor responsable de la huella de carbono del concreto, reducir su uso es la vía más efectiva para disminuir emisiones.
Materiales cementantes suplementarios (SCMs)
Una de las formas más directas de reducir el carbono incorporado en el concreto es sustituir un porcentaje del cemento Portland por materiales cementantes suplementarios (SCMs). Estos subproductos industriales no solo mejoran el rendimiento del concreto, sino que además reducen su impacto ambiental.
Ceniza volátil: proveniente de plantas termoeléctricas, mejora la trabajabilidad y durabilidad del concreto.
Escoria de alto horno: subproducto de la producción de acero, aumenta la resistencia y reduce el calor durante el curado.
Hasta un 40% del cemento Portland en una mezcla puede reemplazarse con SCMs, lo que representa una reducción significativa de emisiones. La proporción ideal depende de los requerimientos estructurales y de durabilidad del proyecto.

El Museo de Arte de Teshima es un ejemplo del potencial y el ingenio de la construcción de hormigón. Museo de Arte de Teshima | Cortesía de Iwan Baan Photography
Alternativas al cemento y tecnologías de captura de carbono
Aunque los SCMs son una solución eficiente, las innovaciones más disruptivas surgen en torno a nuevos tipos de cemento y tecnologías que capturan y almacenan carbono durante el proceso constructivo.
Concreto geopolimérico: hasta un 80% menos de emisiones
Este tipo de concreto reemplaza el cemento Portland por geopolímeros, generados al mezclar ceniza volante o escoria con una solución alcalina. Puede reducir hasta un 80% las emisiones de carbono en comparación con el concreto convencional, ofreciendo un rendimiento igual o superior y mayor resistencia al calor y a agentes químicos. No obstante, presenta desafíos como la manipulación segura de soluciones altamente cáusticas y una mayor complejidad en su producción.
Cemento con curado por carbono: absorbiendo CO₂ en lugar de agua
Algunas empresas están desarrollando cementos que, en vez de usar agua para el curado, absorben CO₂. Esta técnica reduce emisiones de dos maneras: requiere menos energía al operar a temperaturas más bajas y almacena CO₂ permanentemente dentro del material. Puede disminuir hasta un 70% las emisiones netas, aunque actualmente su uso se limita a elementos prefabricados como bloques y adoquines, debido a la necesidad de un ambiente controlado de curado.

Centro de Interpretación Románico | Cortesía de Spaceworkers - Arquitectura, Diseño e Inversiones
Concreto con secuestro de carbono: fijando CO₂ en su estructura
Este enfoque inyecta CO₂ en el concreto tradicional, donde reacciona con el calcio y forma minerales estables. Aunque no elimina la necesidad de cemento Portland, sí reduce las emisiones netas y permite una adopción más fácil, ya que funciona con formulaciones estándar. Además, asegura el almacenamiento permanente de CO₂, impidiendo que vuelva a la atmósfera.
Estrategias de diseño para reducir el carbono en el concreto
Más allá de la selección de materiales, un diseño eficiente es clave para disminuir el uso de concreto. La forma más accesible de lograrlo es mediante modelado de información de construcción (BIM), que permite:
Evitar el uso excesivo de concreto mediante cálculos precisos.
Explorar materiales y sistemas estructurales alternativos.
Minimizar el desperdicio con iteraciones de diseño más controladas.
Con herramientas como Vectorworks Architect, los profesionales del diseño pueden contribuir activamente al esfuerzo climático. Módulos como el Vectorworks Embodied Carbon Calculator o el sistema de análisis energético Energos, ofrecen capacidades avanzadas para evaluar y optimizar el impacto ambiental de cada proyecto.

Imagen destacada: Monumento y Museo Nacional de Veteranos | Diseño de Allied Works Architecture
Diseñar con concreto en el siglo XXI
El camino hacia un futuro más sostenible no implica abandonar el concreto, sino transformar cómo lo producimos, lo diseñamos y lo aplicamos. Con tecnología, creatividad y conciencia ambiental, es posible construir un entorno más resiliente.
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Publicación original en Vectorworks Newsroom por Alex Altieri, 05 de mayo, 2025.
