Columbia, MD (16 enero, 2025) - La Sustainable Sites Initiative (SITES), estrechamente alineada con LEED y administrada por el U.S. Green Building Council, proporciona un marco integral para las prácticas sostenibles de paisajismo. Aunque desarrollados en Estados Unidos, los principios de SITES son ampliamente aplicables y pueden adaptarse a normativas regionales.

Un componente clave de la certificación SITES es la participación temprana de contratistas de paisajismo y profesionales de mantenimiento en las fases iniciales de planificación, garantizando que la sostenibilidad se integre desde el diseño hasta la gestión a largo plazo del sitio.

Este artículo explora cinco principios esenciales para crear proyectos paisajísticos exitosos y ambientalmente responsables. Estos principios son útiles para todas las firmas de diseño y arquitectura de paisaje, incluidas aquellas de diseño–construcción que también son responsables de la instalación.

1. Evaluación del sitio y contexto ecológico

Un paisaje sostenible comienza con un análisis exhaustivo del lugar. Comprender el contexto ecológico proporciona las herramientas necesarias para diseñar intervenciones que trabajen con el entorno natural, en lugar de en su contra.

Esto implica evaluar tipos de suelo, vegetación nativa, hidrología y hábitats de vida silvestre antes de iniciar cualquier trabajo de diseño. Priorizar la protección de elementos naturales existentes —como copas de árboles, humedales y patrones de flujo de agua— permite minimizar la alteración ecológica e integrarse mejor con el entorno circundante.Por ejemplo, en lugar de despejar completamente un terreno, un enfoque sostenible podría consistir en preservar árboles maduros y restaurar comunidades vegetales nativas para mantener la biodiversidad.
 

2. Eficiencia y gestión del agua

La conservación del agua es un principio fundamental del diseño de paisajes sostenibles. Reducir el consumo y gestionar eficazmente las aguas pluviales puede generar un impacto ambiental significativo.

Estrategias como la recolección de agua de lluvia, el uso de pavimentos permeables y sistemas de riego inteligente ayudan a optimizar el uso del recurso. Además, la incorporación de plantas nativas o tolerantes a la sequía puede reducir drásticamente las necesidades de riego. Elementos como bioswales, jardines de lluvia y cubiertas verdes ayudan a gestionar la escorrentía, recargar los acuíferos y mejorar la calidad del agua. Integrar estos principios desde las primeras fases de diseño facilita la instalación y asegura que las prácticas sostenibles formen parte del flujo de trabajo desde el inicio.

 

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3. Biodiversidad y restauración de hábitats

La biodiversidad es un factor clave en la resiliencia de los ecosistemas. Los paisajes sostenibles deben fomentar una mezcla diversa de flora y fauna, proporcionando hábitat y fuentes de alimento para la vida silvestre local.

Diseñar pensando en polinizadores, aves e insectos beneficiosos implica seleccionar una variedad de plantas nativas que los sustenten. Asimismo, es fundamental eliminar y controlar especies invasoras que amenacen los ecosistemas locales. La creación de corredores verdes —áreas naturales conectadas que permiten el movimiento de la fauna— puede mejorar aún más la biodiversidad y la conectividad de hábitats.

 

Imagen cortesía de Matthew Cunningham Landscape Design.


4. Selección de materiales y minimización de residuos

Los materiales empleados en un proyecto paisajístico influyen directamente en su sostenibilidad. Seleccionar materiales locales y de baja energía incorporada reduce la huella ambiental negativa del proyecto. Esto es especialmente relevante para las firmas de diseño–construcción, que al participar directamente en la adquisición e instalación, pueden optar por materiales locales, reduciendo el carbono incorporado y la huella total. Opciones sostenibles incluyen materiales reciclados o reutilizados, madera certificada FSC, adoquines permeables y áridos recuperados. 
 
Además, minimizar los residuos durante la instalación es igualmente importante. Esto puede lograrse reutilizando materiales del propio sitio, como convertir piedra o madera retirada en nuevos elementos paisajísticos. Estas decisiones no solo benefician al medio ambiente, sino que también contribuyen a obtener créditos SITES.


5. Gestión y mantenimiento a largo plazo

Un paisaje verdaderamente sostenible es aquel diseñado para perdurar. Planificar su mantenimiento a largo plazo reduce el consumo de recursos y asegura que permanezca funcional y saludable durante años.

El uso de plantas resistentes y de bajo mantenimiento, la reducción de áreas de césped y la disminución de tratamientos químicos pueden reducir significativamente las necesidades de recursos.
Los planes de mantenimiento deben priorizar la gestión orgánica del suelo, el manejo integrado de plagas (MIP) y prácticas de riego eficientes.

La participación comunitaria también es un factor clave. Educar a propietarios y comunidades locales sobre prácticas de paisajismo sostenible fomenta un sentido de pertenencia y cuidado continuo, lo que para las empresas de diseño–construcción representa una vía indirecta para asegurar que el proyecto se mantenga con el tiempo.

Uso de la tecnología de diseño para la gestión ambiental

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Publicación original en Vectorworks Newsroom por Alex Altieri. 08 de Agosto, 2025.

Enviado por SHJ el


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